De cómo ir a comprar pimientos al super derivó en la sesión fotográfica más divertida.

Cada vez creo que las casualidades en la vida no son tales, sino una señal para afirmarnos en nuestro camino. Una proyección mágica de nuestra propia voluntad, acciones y deseos. Y estos diez días en Nashville presentando el disco Wind Rose estuvieron llenos de coincidencias. 

Me quedaba en casa de mis amigos Danny y Lena Strimer. Danny es un fantástico compositor y Lena es un alma creativa, escultora, pintora, música,… Compartimos buenos momentos de charla sobre la vida, lo que significa ser músico, nuestros miedos, nuestras fuentes de inspiración…No puedo estar más agradecida por su hospitalidad y apoyo.

Lena me comentó acerca de un luthier que tenía su taller prácticamente a la vuelta de la esquina. Así que una mañana me acerqué con Danny a visitarle para curiosear, probar guitarras, decir hola, sin muchas más pretensiones… ¡Minutos más tarde estaba probando el modelo que le construyeron a Andrés Segovia! Manuel Delgado de  “Delgado Guitars” resultó ser la tercera generación de guitarreros y su abuelo fabricó ésta. Tenerla entre mis manos y tocarla me conectó en un flash con mis tiempos juveniles donde echaba más horas que un reloj a la guitarra clásica. Encontrar este tesoro en aquel polígono me resultó de lo más surrealista. Allí, a miles de kilómetros y tan cerca de mis orígenes…

Les prometí a Lena y Dan cocinarles para el almuerzo. Me faltaban pimientos. De camino al super, me llego donde Manuel para mostrarle la guitarra que Rick Turner me había prestado para la gira y de paso dejarle un disco, pensé.
– Es una belleza de guitarra, seguro que a Michael le va a encantar fotografiarla –  me dijo Manuel.
– Michael, ¿qué Michael?
– Michael Weintrob, tiene un libro donde sustituye las cabezas de los músicos por su instrumentos. Su estudio está aquí al lado.
– ¡¡Sí, lo conozco!! ¡¡No puede ser cierto!!
Adoraba el trabajo de Michael Weintrob, ya que refleja de una manera espectacular la simbiosis entre instrumento y músico. Amigos como Jaco Abel y David Golek habían participado en su aclamado libro Instrument Head. De hecho, la guitarra que toca Jaco para su proyecto flamenco eléctrico, la construyó mi pareja, Dany Marcovich. El estudio de Michael se encontraba en la misma calle, sólo les separaba otra tienda. ¡Había pasado por delante sin darme cuenta!
– Venga, Susana, vamos a visitarle.

Hablando con Michael descubrimos entusiasmados cuántas personas nos unían. Me enseñó su libro y encontré en las primeras páginas a Cyro Baptista, gran percusionista con el que tuve la suerte de contar en la grabación de Wind Rose. Qué libro más fascinante.

Michael me invitó a una sesión fotográfica al día siguiente. Lena vino conmigo y lo pasamos genial. Michael es una persona encantadora, generosa, divertida e hiper creativa. ¡Qué ilusión formar parte de su Instrument head! Aquí tenéis el resultado.

Si queréis regalar arte algún amigo, os recomiendo su libro. Lo podéis conseguir pinchando aquíMichael te lo envía a tu casa. 

De vuelta en Amsterdam, mis alumnos también querían su foto “Instrument head” :-D.
Esa mañana camino al supermercado estuve a punto de no visitar a Manuel, mezcla de pereza y timidez. Esta historia me invita a reflexionar sobre cuántas cosas bonitas nos pueden suceder si nos abrimos a conocer, ser curiosos y estar atentos. 
*Más abajo, podéis dejar vuestros comentarios, me encantará recibirlos!
Gracias por leer,
Susana

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